Hijos a la carta: La era Gattaca comienza con la búsqueda del mejor embrión

Muchos recordarán la película Gattaca, donde se exponía un escenario en el cual ciertas personas con mejor genética tendrían ciertas ventajas por encima del promedio. Donde la trama giraba alrededor de esta distopía de la modificación genética. Hoy en día este escenario se está volviendo cada vez más una realidad tangible.

Recientemente varias parejas de Estados Unidos están acudiendo a profesionales de la fertilidad para solicitar una novedosa prueba que lleva por nombre “23andMe, pero en embriones”. La misma consiste en hacer una selección para predecir cuales serían los mejores dentro de un proceso de fertilización in vitro (FIV).

La prueba busca analizar los embriones disponibles y encontrar los mejores, ante la predisposición de desarrollar una enfermedad dentro de un abanico de padecimientos actuales. Sus promotores, la start-up Genomic Prediction, promueve no solo la idea de poder advertir el futuro médico de los hijos con relación a diferentes padecimientos, sino que también supone poder develar particularidades como la altura o la inteligencia.

Su carácter novedoso y la poca información científica al respecto, hace que no sea ofrecida de forma extendida por los centros de fertilidad. Han sido los futuros padres los que se han documentado sobre la posibilidad de elegir a la medida a su descendencia y se han interesado cada vez más en estas actividades. Este proceso de eugenesia se está extendiendo con facilidad, aunque plantea muchísimas dudas tanto en el procedimiento, como interrogantes desde lo ético y lo moral.

 

Escoja su futuro hijo

 

Si bien el proyecto está aún en sus inicios, ya la compañía ha hecho algunas pruebas en embriones sin confirmar si alguno de estos haya sido utilizado para algún embarazo.  Lo muestran como un procedimiento sencillo, donde solo hace falta algunas células para analizar las posiciones genéticas del ADN y con ese procedimiento realizar una estimación estadística llamada “puntuación poligénica de riesgo”, que indica la posibilidad del desarrollo de alguna enfermedad a futuro.

En octubre la empresa lanzó la prueba denominada “LifeView”, con un eslogan que reza lo siguiente “Ella tiene las orejas y la sonrisa de tu pareja. Pero no su riesgo de diabetes”. Su osada apuesta le ha valido a la empresa innumerables críticas de profesionales de la genética, que consideran que la ciencia no ha llegado aún hasta ese punto, junto a otras críticas.

El estar en una área controvertida no le ha restado apoyos, sino todo lo contrario al capitalizar varios millones en capital de diferentes grupos de inversores, sumado a un interés disperso de muchos potenciales clientes alrededor del mundo de tener acceso a sus servicios.

Genomic Prediction  el tipo de prueba embrionaria más utilizada, el diagnóstico “pre implantación”, que examina los embriones en búsqueda de anomalías cromosómicas, llamadas aneuploidías.

 

Polémica y popularidad

 

Los grandes retos que enfrenta la empresa vienen de la mano a los comentarios de sus directivos, que han dado por entendido de forma directa o indirecta las posibilidades de estas innovaciones para la elección de hijos no solo más sanos, sino a su vez posiblemente más inteligentes. La idea de poder mejorar el coeficiente intelectual de la descendencia, va más allá del componente preventivo en temas de salud lo que ha sido considerado poco ético.

Para contrarrestarlo buscan orientar su mensaje hacia los fines médicos aún sin descartar que influir en la inteligencia es algo totalmente factible. Una estrategia que claramente busca eliminar controversias.

La popularidad del procedimiento será otro de los retos a solucionar, visto que la aceptación de los usuarios será la  compruebe la funcionalidad de misma, visto que incluso ante las agencias federales y estatales de Estados Unidos, es monitoreada la forma en que se realiza la medición y no tanto la utilidad o los resultados de la prueba, lo que dificulta comprobar la eficacia. Con relación a la responsabilidad legal, la compañía subraya que no puede garantizar nada sobre el niño resultante y que la evaluación “NO es una prueba de diagnóstico”.

Estos aspectos junto a otros como la elección del sexo, rasgos como el color de ojos, la altura, entre otros se  sumarán a la discusión. Si bien este procedimiento está demandado por un público de un alto nivel adquisitivo, no significa que a futuro no pueda popularizarse, todo ante la interrogante de saber,  si finalmente este tipo de procedimientos será efectivo para el fin que sus promotores auguran.

 

Complementa ésta nota a través del contenido investigado y desarrollado por el MIT Technology Review: https://www.technologyreview.es/s/11617/la-era-gattaca-asi-funciona-el-test-de-adn-para-elegir-el-mejor-embrion

 

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